✨ La verdad que necesitas antes de cerrar tu año
diciembre 18, 2025Lo que queda del año no exige productividad, exige autenticidad.
Hay un punto, casi invisible, donde diciembre cambia su tono.
Al principio llega con luces, ruido, planes, expectativa. Con esa energía frenética que te empuja a hacer, a cumplir, a cerrar ciclos como si fueran carpetas pendientes en tu escritorio.
Pero si escuchas con atención, si te detienes, aunque sea un momento en medio de todo ese movimiento, hay un instante donde todo eso se apaga un poco. Como cuando baja la música después de una fiesta larga y de repente puedes escuchar tu propia respiración.
Y ahí, en ese silencio que no siempre buscamos pero que siempre llega, aparece la verdad.
No la verdad del calendario. No la verdad de las metas que "deberías" cumplir antes del 31 de diciembre. No la verdad de lo que otros esperan de ti o de lo que las redes sociales te dicen que debería ser tu cierre de año perfecto.
Tu verdad.
La que vive debajo de todo lo que haces para sostenerlo todo. La que intenta hablarte desde agosto pero que has aprendido a silenciar con ocupación. La que has postergado por cansancio, por amor, por miedo o simplemente porque no sabías cómo mirarla sin que todo se desmoronara.
✨ Diciembre no te evalúa... te revela
Vivimos como si diciembre fuera una auditoría emocional. Como si al final del año alguien viniera con una lista de verificación a preguntarnos:
- ¿Cumpliste todo?
- ¿Lograste lo que querías?
- ¿Fuiste lo suficientemente disciplinada?
- ¿Hiciste "bien" el año?
Y desde ese lugar de evaluación constante, nos encontramos revisando cada meta no cumplida, cada promesa rota con nosotras mismas, cada "debería" que quedó en el aire. Sumamos y restamos como si nuestra valía dependiera del resultado de esa ecuación.
La verdad es otra:
Diciembre no viene a medirte. No viene a calificarte. No viene a señalar tus fracasos o a validar tus logros.
Viene a mostrarte.
A mostrarte qué te dolió y qué te transformó. Qué te cansó hasta los huesos y qué te hizo crecer de maneras que aún no terminas de comprender. Qué te hizo retroceder hacia patrones viejos y qué parte de ti está renaciendo sin pedir permiso, sin hacer ruido, simplemente floreciendo en la quietud.
A mostrarte qué ya no tiene sentido seguir sosteniendo y qué merece toda tu atención en lo que viene.
Tu verdad más honesta, más vulnerable, más auténtica. Esa que solo tú conoces y que tal vez ni siquiera te has atrevido a confesarte completamente.
✨ La verdad incómoda... pero también libera
Hay verdades que preferimos no mirar. Verdades que mantenemos en la periferia de nuestra conciencia porque sabemos, intuimos, que, si las nombramos, si les damos espacio y voz, no habrá vuelta atrás.
La relación que sostienes por costumbre, porque llevas tanto tiempo en ella que ya no recuerdas cómo sería tu vida sin esa persona, aunque tampoco recuerdes la última vez que te sentiste realmente vista.
El trabajo que secó tu entusiasmo, que convirtió algo que una vez te apasionó en una obligación mecánica.
La versión de ti que se volvió demasiado rígida, esa armadura de fortaleza y control que te protegió cuando lo necesitabas pero que ahora no te deja moverte, sentir, ser vulnerable.
La rutina que ya no te permite respirar, que se convirtió en una jaula invisible donde cada día se parece demasiado al anterior.
El autosabotaje que aparece justo cuando estás a punto de avanzar.
La tristeza guardada que pesa más que cualquier obligación.
La fuerza que usas para no derrumbarte, aun cuando tu cuerpo y tu alma te piden descansar.
Estas verdades dan miedo. Porque nombrarlas es reconocer que algo tiene que cambiar.
Para decirte:
✨ ¿Qué pasa cuando te permites ser honesta contigo?
Pasa algo tan simple que da miedo: comienzas a respirar distinto.
Y diciembre te invita justamente a escucharlo.
✨ Un ejercicio de claridad antes del cierre
Ejercicio: "Mi verdad de diciembre"
- Busca un lugar silencioso.
- Respira profundo tres veces.
- Toma tu cuaderno.
- Escribe sin filtros:"¿Qué verdad mía he evitado mirar este año?"
- Deja que salga lo que tenga que salir.
- No lo juzgues. No lo suavices. No lo edites.
- Léelo en voz baja.
- Pregúntate:"¿Qué necesito ahora para honrar esta verdad?"
✨ No necesitas más disciplina. Necesitas más sinceridad.
Hemos confundido tanto las cosas.
Creímos que necesitábamos más fuerza, más control, más estrategia.
No necesitas cerrar el año con logros impresionantes ni grandes anuncios.
Necesitas cerrarlo con verdad.
Desde la verdad, todo renace más limpio. Más rápido. Más tuyo.
Si algo en tu interior se movió mientras leías, si sentiste ese tirón suave… ya sabes qué hacer:


0 comentarios